PARA UN LENGUAJE
SOLIDARIO
En
estos últimos días, hablar de discriminación, racismo y xenofobia es
desgraciadamente una obligación. Por todas partes se levantan voces indignadas
ante el vergonzoso espectáculo que los países civilizados de Europa damos en estos
momentos. Y es que las muestras de intolerancia e insolidaridad sublevan a
cualquier persona mínimamente sensata. Sin embargo, estos últimos
acontecimientos no deberían sorprender demasiado.
Se
ha dicho que el lenguaje es un reflejo del sistema de pensamiento colectivo, de
cómo piensa, siente y actúa una sociedad. Así, el lenguaje nunca es imparcial;
con él siempre transmitimos una determinada ideología. Una ideología que
muchos, la mayoría, rechazamos en teoría pero que en la práctica cotidiana enfrentamos.
Observemos,
por ejemplo, que cuando se tiene que utilizar una fórmula para referirse a los
individuos de ambos sexos la balanza siempre se inclina hacia la variante
masculina: hablamos de profesores, directores para aludir a los profesores y
profesoras, directores y directoras. Curiosamente, podemos notar que cuando se
diferencian los géneros de ciertas palabras es para otorgar connotaciones bien
distinta: no es lo mismo hablar de una mujer “pública” que de un hombre
“público”. Y podríamos comentar muchos más casos como éste.
Por
otra parte, la mayoría de libros de textos que encontramos en el mercado envían
mensajes sexistas, escondidos dentro de redacciones normales o ilustraciones
gráficas: nunca encontraremos padres haciendo los trabajos de casa ni madres
ejecutivas.
Si
analizamos frases hechas de uso muy frecuente, notaremos que constantemente
citan a razas diferentes a la nuestra y siempre de manera peyorativa. Las
referencias a “negros” y “negras”, “gitanos y gitanas” van íntimamente relacionados
con la explotación y la suciedad y la delincuencia y otras cualidades negativas
como si fueran las que mejor definieran a estos grupos: siempre trabamos como
negros; nuestra suciedad nos acerca a la raza de los gitanos; cuando hablan mal
de nosotros nos dejan en el libro de los negros; si una persona se ha
enriquecido en poco tiempo es algo así como un político corrupto o un
narcotraficante. Pasamos una vida de gitanos, hacemos el indio etc. Prostitutas
y homosexuales, por aquello de que no son “normales”, no corren mejor suerte.
En fin; y después de todo pretendemos que nuestros hijos, hijas sean
respetuosos, solidarios y tolerantes. Sin comentarios.
1. La tesis
presentada en este texto es:
a.
Los mensajes sexistas se encuentran escondidos en redacciones normales o cualquier
tipo de ilustraciones que hablen de género.
b. A
través del discurso se vulneran los derechos de grupos “minoritarios” como las
mujeres, negros y gitanos.
c.
Lamentablemente nuestra educación favorece un tratamiento discriminatorio entre
hombres y mujeres.
d.
El lenguaje es un reflejo del sistema de pensamiento que vehicula una ideología
sexista y cierta discriminación racial.
2. El texto se
inscribe en el género discursivo:
a.
Narrativo.
b.
Expositivo.
c.
Argumentativo.
d.
Poético.
3. La finalidad de
este texto es:
a.
Que todos los padres eduquen a sus hijos para que sean más conscientes del
trato que le dan a las niñas.
b.
Que todo el mundo acepte recibir una educación que clame por la diferencia y la
igualdad.
c.
Que se realice un estudio sociológico sobre la manera como los seres humanos se
tratan entre sí.
d.
Tomar conciencia del trato intolerante y desigual con que lo seres humanos, en general,
se relacionan con todo aquel que consideran inferior.
4. Si se requiriese
calificar con una palabra el texto leído, podría, respectivamente, utilizarse
el siguiente adjetivo:
a.
Coherente.
b.
Ejemplarizante.
c.
Didáctico.
d.
Crítico.
5. Cuando en el
texto el autor se refiere a “pública”, con dicho término quiere indicar:
a.
Un ejercicio profesional propio de la mujer.
b.
Un calificativo de menosprecio a ciertas actividades que puede realizar una
mujer.
c.
Una intención de resaltar los espacios públicos que frecuentan ciertas mujeres.
d.
Una comparación irrelevante entre lo público y lo privado.
6. Si hubiese que
calificar o evaluar objetivamente el texto seleccionado a partir de sus
planteamientos, lo más preciso que podría decirse es que es:
a.
Crítico, porque somete a examen un asunto de gran importancia para la
convivencia humana.
b.
Analítico, porque amplían hasta sus límites la argumentación en torno a un
objeto de estudio.
c.
Apologético, porque exalta y elogia el valor sustancial de algo.
d.
Didáctico, porque enseña ciertas modelos comportamentales que todos los seres humanos
debemos seguir.
7. De acuerdo con
la lectura podemos establecer la siguiente hipótesis para nuestra cultura
occidental.
a.
No se plantea soluciones para mejorar la convivencia respetuosa entre seres
humanos.
b.
No se plantea el problema de la responsabilidad porque esta situación la vivimos
en su cotidianidad.
c.
Esta situación preocupa más a nivel individual que a nivel social.
d.
Porque hasta el momento todo intento de acabar con esta problemática han sido
actos fallidos.
8. Para el autor,
hablar de discriminación, racismo y xenofobia “es una obligación”, debido a
que:
a.
Son temas de interés social que llaman la atención de muchas personas.
b.
En la actualidad no se han hecho estudios e investigaciones sobre estos
problemas socioculturales.
c.
Nuestra cotidianidad está marcada por situaciones de discriminación, racismo y
xenofobia.
d.
en la actualidad la gente desconoce esto conceptos.
9. En la idea “Y es que las muestras de intolerancia e
insolidaridad sublevan a cualquier persona mínimamente sensata.”, la
palabra subrayada puede reemplazarse, sin alterar el sentido, por:
a.
Alegran
b.
Indignan
c.
Conmueven
d.
Alteran
10. A Partir de la
lectura se puede afirmar que el lenguaje es imparcial porque:
a.
Refleja las creencias, pensamientos, ideologías y representaciones de los
diferentes grupos sociales.
b.
Permite expresar diferentes puntos de vista que sobre los problemas tiene cada
grupo de la sociedad.
c.
No es un medio para expresar las ideologías de los diferentes colectivos
sociales.
d.
Permite que el hombre explique, a través de símbolos, la complejidad del
universo.